¿Cuánto pesan los animales en el 2024?

A menudo nos preguntamos, ¿cuánto pesa una buena relación? ¿Cuánto pesa si sumamos todas las fotos que nos sacamos, las que publicamos y, por supuesto, las que no podemos mostrar? Todos los mensajes, los posteos en redes sociales, los videos que grabamos. Y si además añadimos todo lo que compartimos: las series que terminamos, las películas vistas, las canciones cantadas. A medida que generamos más información, ¿nos convertimos en mejores personas? Lo impactante es que, al igual que en el mundo real, con un solo acto todo puede derrumbarse.

Nuestra «buena relación» es una tríada: Berlíy nosotros, sus padres. Lamentablemente, mi primera nota en este sitio será un «muro de los lamentos», ya que ayer vivimos una situación que nos llevó a una profunda reflexión. Fuimos amablemente invitados a retirarnos de un lugar que se autodenomina “Pet Friendly” debido a la queja de un comensal por el ladrido de nuestro hijo.

¿Será que el “mejor amigo del hombre” es en realidad más un «mejor accesorio»? Un accesorio que alimenta una relación familiar a través de fotos, posteos en redes sociales e información que estos fieles compañeros nos ayudan a generar. ¿Deberían nuestros peludos amigos cambiar su carácter de cazadores, guardianes y fieles compañeros para encajar en una sociedad cada vez más individualista y esclava de las apariencias?

Para nosotros, Berlín es nuestro hijo, nuestra vida, y lo defenderemos ante cualquier situación adversa, como lo haría cualquier padre. Ahora, los invito a la reflexión:

¿Estamos moldeando a nuestras mascotas sin poder de raciocinio para adaptarse a nuestras expectativas sociales o deberíamos aprender a aceptarlas tal como son, con su esencia y naturaleza auténtica? 

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