LA PROMESA INCUMPLIDA DEL FIN AL CAE

El Presidente Gabriel Boric asumió el gobierno con una de sus promesas más ambiciosas: poner fin al Crédito con Aval del Estado (CAE) y condonar de manera universal la deuda que miles de estudiantes contrajeron bajo este sistema. Esta promesa generó expectativas en muchos votantes, quienes depositaron su confianza en él, convencidos de que cumpliría con este compromiso. De hecho, un número considerable de deudores dejó de pagar sus cuotas del CAE a la espera de la anunciada condonación. Los datos lo respaldan: desde el anuncio de Boric, el número de personas que dejó de pagar aumentó en 7 puntos porcentuales.
Sin embargo, con el paso del tiempo, esta promesa ha quedado incumplida, lo que ha generado una profunda desilusión entre los afectados. La interrogante que surge es si el Presidente Boric fue irresponsable al prometer algo que sabía que no podía cumplir por la falta de recursos fiscales, o si, por el contrario, se trató de una maniobra populista, una promesa irrealista diseñada para captar votos sin considerar el impacto emocional y económico en las personas que confiaron en esta medida.
El incumplimiento de esta promesa plantea una reflexión sobre la responsabilidad política y el impacto de las promesas electorales. ¿Fue el mandatario consciente de la imposibilidad de llevar a cabo una condonación universal desde el principio? ¿O fue un acto de imprudencia al subestimar las complejidades económicas y fiscales que implicaría una medida de tal magnitud? Lo cierto es que la ilusión de muchos deudores ha sido quebrada, y las expectativas generadas por esta propuesta han quedado, hasta ahora, insatisfechas.

Deja una respuesta