Desde la perspectiva de Spinoza, el consumismo desenfrenado que caracteriza la Navidad contradice su filosofía de la libertad y la razón. La búsqueda incesante de bienes materiales, fomentada por la sociedad consumista, nos esclaviza a deseos artificiales y nos aleja de nuestra verdadera naturaleza. Al priorizar la acumulación de objetos sobre las relaciones humanas y el bienestar común, el consumismo navideño nos impide alcanzar la felicidad duradera que surge de vivir en armonía con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Spinoza abogaría por una Navidad más introspectiva, donde la reflexión y la gratitud reemplacen al consumismo, permitiéndonos conectar con nuestros valores más profundos y vivir una vida más plena y significativa.
🙂

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